¿Por qué es necesario conocer la historia de Santa Fe? Nombres representativos de la ciudad y la importancia de las relaciones familiares. ¿Quiénes conforman la elite de la Capital actualmente?

Aprender de la historia puede abrir caminos en el presente. Realmente: ¿Cuánto sabemos sobre nuestra ciudad? ¿Qué conocemos de nuestro país antes que se conformara como República? ¿Y sobre nuestro continente antes de la llegada del europeo? Solo sabemos retazos, flashes y discursos que ni siquiera podríamos comprobar.

Así vivimos, ignorando los hechos del pasado y en una incertidumbre profunda. Hay quienes critican la idea de estudiar historia porque afirman que es innecesaria para el presente. Sin embargo, se equivocan. A partir del conocimiento sobre el pasado aprendes como planificar el futuro. A nivel macro esa es una de las grandes carencias de la realidad argentina y no existe un plan de educación capaz de cambiarla. 

Los nuevos entretenimientos absorben a gran parte de la población y no ayudan a crecer como sociedad. Principalmente porque las individualidades son cada vez más marcadas.

En las escuelas de la ciudad de Santa Fe no te enseñan historia local, incluso no imparten clases de historia argentina. Además, la escasa información que adquirimos proviene de una ideología eurocentrista. Por ejemplo: aprendemos sobre el descubrimiento de América, pero nunca sobre el genocidio que desencadenó ese hecho; no sabemos qué otro libro redactó Domingo Sarmiento más que el Facundo; quién fue José Gervasio Artigas o cuáles eran las ideas políticas del Brigadier Estanislao López. 

Esos son algunos tópicos desconocidos por la mayoría de los santafesinos y argentinos.

Sin embargo, la historia está ahí, en cualquier lado, esperando ser interrogada e investigada. Existen calles, edificios y monumentos que nos otorgan algo de información. Emanan indicios que no percibimos.

En los nombres de las calles observamos que existe un tal Manuel Belgrano, un Cornelio Saavedra, un general Lavalle, un Bartolomé Mitre, un Patricio Cullen, un Javier de La Rosa, un Regimiento 12 de Infantería, etc. Incluso los barrios nos nombran un tal Candioti o un Mariano Comas, pero no sabemos quiénes fueron o qué hicieron para ser visibles cotidianamente a nuestros ojos. Solo entendemos que son nombres circunstanciales de lugares, calles, estadios, estatuas, museos, etc.

La indagación de un hecho

El 26 de abril de 2021, El Litoral publicó una noticia diciendo lo siguiente:

«En una de las fiestas clandestinas desarticuladas este fin de semana en el área metropolitana de la ciudad de Santa Fe, participaba un joven que es actualmente funcionario del Ministerio de la Producción de la provincia».

Cabe aclarar que las fiestas clandestinas están prohibidas para evitar el contagio de Covid-19. A continuación, menciona:

«Según pudo constatar El Litoral, se trata de Lucas Candioti, subsecretario de Comercio Exterior y Nuevas Tecnologías de dicha cartera, cuya conducción está a cargo del ministro Daniel Costamagna».

¿Quién es Lucas Candioti? El cargo como funcionario público y el apellido tan conocido para la ciudad de Santa Fe implica cierta posición elitista que, al parecer, molestó a El Litoral. El medio de comunicación denunció, con nombre y apellido, una falta grave de un empleado estatal que podría intensificar el estado crítico de salud pública mundial.

Este hecho publicado en El Litoral demuestra ciertas luchas simbólicas de poder. Sin embargo, no es el tema a develar.

No obstante, se menciona a un tal Candioti. Tomaré tal apellido como génesis para conocer un segmento de la historia de Santa Fe.

Mariela Coudannes Aguirre publicó un interesante trabajo llamado: Pasado, prestigio y relaciones familiares. Elite e historiadores en Santa Fe, Argentina. Allí estudia las relaciones entre historiadores y la elite política de la ciudad en la década de 1930.

El inicio de la investigación de Mariela Coudannes Aguirre (2007) se originó mediante un catálogo de egresados del Colegio de la Inmaculada Concepción de Santa Fe. Allí descubre vinculaciones familiares entre personalidades reconocidas. Coudannes Aguirre (2007), dice lo siguiente:

«Julio y José Luis Busaniche se emparentaban por vía materna con los Lassaga, Luis Alberto Candioti con los Cervera. Gastón Gori hace mención al doble aprendizaje de José Carmelo Busaniche como político e historiador en el seno de la familia materna De Iriondo» (p. 4).

El texto continúa visibilizando relaciones sociales santafesinas mediante el análisis del diario – El Orden – y matrimonios establecidos entre la elite santafesina de la década de 1930.

Vale aclarar que la historia de Santa Fe está marcada desde mediados del siglo XVIII por una rivalidad entre el “cuyismo” y el “lopismo”. Donde los primeros promovían una sociedad cerrada basada en relaciones familiares endogámicas.

Los datos que obtuvieron en dicha investigación fueron volcados en una “Matriz de Modo 1, se trataron con el programa UCInet 611 y se visualizaron con Netdraw” (Coudannes Aguirre, 2007, p. 6). Mediante esa metodología obtuvieron ciertos apellidos que Coudannes Aguirre (2007) enumeró de la siguiente manera:

«Los puntos de corte resultaron ser los apellidos:  Aldao, Busaniche, Cabal, Candioti, Crespo, Cullen, Echagüe, Freyre, Funes, Gómez, Iriondo, Iturraspe, Leiva, López, Maciel, Molinas, Pujato, Rodríguez. Estos coinciden de una forma casi exacta con los apellidos de las señoras que componían la Sociedad de Beneficencia, la Comisión Pro-templo del Santísimo Sacramento y el Concejo Particular de las Damas Vicentinas. También coinciden con los dirigentes locales más destacados por los historiadores santafesinos»(p.7).

Estos apellidos responden a familias primarias santafesinas, la “estirpe de administradores” y personas con un “pasado ilustre” que formaban parte del bloque de poder.

Varios de estos apellidos aparecen en calles de Santa Fe y coinciden con los del grupo de mujeres mas destacado de la sociedad santafesina.

Por otro lado, Candioti es un apellido que aparece constantemente en los medios de comunicación. En cuanto a los demás nombres notables es cuestión de investigar para encontrarlos insertos en importantes lugares y puestos de trabajo en Santa Fe.

El pasado debe ser interrogado

La historia es importante. Nos hace entender la realidad actual.

Partir desde un relato periodístico o interrogar el nombre de un funcionario público, de un barrio o de una calle, podría iluminar cierta realidad pasada o empresarial actual. Eso nos otorgaría herramientas para comprender el presente.

Los apellidos nombrados en párrafos anteriores son importantes para la historia de Santa Fe. El por qué del desconocimiento de las personalidades detrás de esos nombres, es intrigante, incontestable. Solo se puede hacer preguntas para comprender el silencio existente en cuestiones históricas, y para desarticular esta ignorancia generalizada.

Si existió una elite dominante en Santa Fe ¿Todavía se mantiene en el poder?¿ Quién es actualmente la estirpe administrativa? ¿Santa Fe es considerada una ciudad cerrada que margina a ciertas familias? ¿Las relaciones matrimoniales siguen cerrando negocios y actúan con un mecanismo de exclusión? ¿Qué me dicen del favoritismo por cargos públicos?

El pasado debe ser interrogado para que hable.

Bibliografía

*Noticia de: El Litoral (www.ellitoral.com) [Link:https://www.ellitoral.com/index.php/id_um/294892-un-funcionario-de-santa-fe-de-fiesta-en-medio-de-las-restricciones-en-un-barrio-privado-politica-en-un-barrio-privado.html%5D

*Aguirre Coudannes M. (2007). Pasado, prestigio y relaciones familiares. Elite e historiadores en Santa Fe, Argentina. REDES- Revista hispana para el análisis de redes sociales Vol.13 #3.